Copywriting y Storytelling: La pareja más explosiva del marketing de contenidos

El copywriting y el storytelling son como esas parejas de Hollywood que parecen imposibles de separar. Tipo Bonnie y Clyde, o como Brad Pitt y Angelina Jolie  (espera, estos se separaron, ¿no?). 

Bueno, la cuestión es que, en el mundo del marketing, estas dos técnicas son las que lo petan. Uno no puede vivir sin el otro, pero ojocuidao, porque si no los mezclas bien, te puedes encontrar con un desastre digno de reality show.

Antes de que entremos en detalles jugosos y de salseos al estilo “Sálvame”, aclaremos algo: copywriting y storytelling no son lo mismo. Si pensabas que son dos formas bonitas de decir «escribir textos bonitos», estás equivocado, pero no te preocupes, que para eso estoy aquí. 

El copywriting es como el comercial simpático que te mete prisa para comprar ahora, mientras que el storytelling es el cuentacuentos emocional que te hace pensar que siempre quisiste lo que nunca supiste que querías.

¿Cómo combinas estos dos cracks del marketing sin que se maten entre ellos? Sigue leyendo, que te lo cuento con todo lujo de detalles.

El Copywriting: Vender sin que te odien por ello

El copywriting es el arte de vender a través de las palabras, pero no de forma cutre y casposa de los años 80. No tengo nada en contra, eran otros tiempos. El copywriting del bueno te convierte en un mago de las palabras, alguien que sabe qué decir para que tus clientes se convenzan solitos de que lo que ofreces es lo mejor desde que se inventó la caja tonta.

Se puede ser persuasivo sin sonar desesperado. El copywriting tiene que hacer que tu lector actúe: comprando, registrándose, dándole clic a un botón o mandándote señales de humo. ¿Y cómo lo hace? Con texto directo, claro, y enfocado en el beneficio. No tienes tiempo de contar tu vida, necesitas que el cliente sepa qué tiene que hacer y por qué lo necesita YA.

El Storytelling: Emocionar sin llorar

Luego tenemos al storytelling, que es esa herramienta (ancestral) para conectar con la gente a nivel emocional. Es la voz que, en lugar de decirte «cómprame», te dice: «déjame contarte una historia increíble y verás por qué somos la mejor opción». Te mete en un viaje, te hace sentir parte de algo, te emociona, y cuando te das cuenta, ya estás tan involucrado que lo único que te falta es la mantita y las palomitas.

El storytelling no vende directamente, pero lo que sí hace es crear una conexión con el cliente que puede ser aún más efectiva que una oferta de descuento de última hora. La clave está en hacer que el cliente se vea reflejado en la historia. Si lo haces bien, has ganado medio partido.

Copywriting y Storytelling: ¿Cómo los mezclamos para sacarles todo el jugo?

Aquí viene lo interesante: ¿cómo logras que estos dos jueguen juntos sin que uno le robe el protagonismo al otro?  Fácil, te lo explico en tres pasos.

1. El Copywriting inicia la conversación, el Storytelling la convierte en algo “para recordar”.

¿Cuánto hace que no vas de fiesta? Pero… A esas con DJ, luces, humo, suelos pegajosos…

¿Ya te has situado? Ok.

Ahora piensa que se te acerca un tipo y te dice: “Hola, tienes que probar este cóctel, es lo mejor que hay aquí. Su base es el whisky, pero lleva mucho más. Estamos en la hora happy, a mitad de precio”. El mensaje es directo, va al grano y te deja claro lo que quiere: que pruebes el cóctel.

El storytelling sería el tipo que se te acerca y te cuenta cómo ese cóctel fue creado por un mixólogo que viajó por todo el mundo para perfeccionar la receta y cómo, después de probarlo, cambiará tu concepto de la vida nocturna y sus bebidas espirituosas para siempre.

Ambos cumplen su función, pero el storytelling le da profundidad a lo que el copywriting ha iniciado. Te acerca a la marca, te cuenta una historia y te deja con ganas de más.

2. El Copywriting empuja, el Storytelling hace que desees la caída.

A ver, no seamos inocentes: el copywriting quiere que actúes rápido. Es como cuando estás en rebajas y tienes que pillar esa oferta antes de que desaparezca. Las palabras del copy te meten presión, te crean necesidad. Pero no queremos que el cliente se sienta como si lo estuvieras persiguiendo con un martillo y ahí es donde entra el storytelling a suavizar el golpe.

Con una buena historia, puedes hacer que el cliente se sienta incluido en lugar de agobiado. Sutil, pero efectivo.

3. Usa el Storytelling para llevar al cliente a la acción

El storytelling te acompaña, te hace sentir el prota de la peli, casi, casi que te ves como la Jolie en Tomb Raider y entonces… Aparece el copywriting y hace que cruces la puerta. Combina ambos para que el cliente se quede con un claro “qué hacer ahora”.

¿Cómo meter copywriting en tus historias?

Si ya tienes un buen storytelling, pero sientes que a veces se te va la mano con lo emocional y tu lector se queda pensando «Qué bonito, pero ¿qué hago ahora?», entonces te falta copywriting. Aquí van algunos trucos para que esas historias terminen con una acción concreta:

  • Llama a la acción, pero sin romper el encanto: En medio de tu narrativa, puedes deslizar pequeños recordatorios de que estás en un contexto de venta. De esta forma, mantienes la historia fluida, pero haces que tu lector sepa que al final habrá algo que hacer.
  • Mantén el objetivo claro: No te enredes tanto en tu historia que pierdas el objetivo de vista. Cada historia tiene que estar diseñada para llevar a una acción específica. 
  • No olvides los beneficios: Mientras te pones creativo con tu storytelling, no dejes de lado los beneficios concretos de tu producto o servicio. Asegúrate de que tu lector siempre sepa qué gana si sigue adelante.

¿Cómo meter storytelling en tus textos de venta?

Si eres más copy que storyteller y te cuesta darle un toque emocional a tus textos, prueba esto:

  • Empieza con una historia: En lugar de arrancar con un «compra ya», empieza con una batallita cotidiana real o imaginaria. Luego, conecta esa historia con tu producto.
  • Usa metáforas y analogías: No tienes que contar una película para usar storytelling. A veces, algo tan simple como una metáfora puede ayudar a hacer más digerible tu mensaje. Existen ejercicios(enlace a otro artículo) que pueden ayudarte a perfeccionar este recurso y conseguir metáforas muy chulas.
  • Cuenta la historia de tu marca: ¿Por qué haces lo que haces? ¿Cuál es tu misión? A los clientes les gusta saber que hay personas reales detrás de las marcas. Crea una historia en torno a eso.

Haz que Copywriting y Storytelling sean los mejores aliados y no se líen a mamporros a lo Bud Spencer (con esta analogía te haces una idea de mi edad 😅)

Cuenta una buena historia, pero asegúrate de que lleve a algo de venta y persuasión. No importa si tu historia una simple anécdota, lo que cuenta es que al final, el lector quiera hacer algo (comprarte, llamarte, apuntarse… tú decides).

No importa si tu estilo es más «copy directo» o «storytelling emocional», lo importante es que estos dos se lleven bien. Al final del día, una buena historia necesita un buen cierre, y ahí es donde el copywriting se convierte en el héroe del cuento.

Si necesitas ayuda para combinar a estos dos, aquí me tienes. 

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Sandra Lledó - Copywriting & Storytelling
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