Abre los ojos: La compra de likes y comentarios en LinkedIn
Nos quejamos de las prospecciones en frío, automatizadas o no.
Nos quejamos de los posts sin alma hechos con Inteligencia Artificial.
Y también, por supuesto, de los comentarios automatizados que suenan a metal y cacharrería barata.
Sin embargo, poco oigo hablar de los likes y comentarios comprados. Más falsos que las monedas de chocolate que todos los años me regala mi madre por Navidad.
¿Nos da igual?
¿No nos importa porque la cuestión es vender y el postureo de éxito?
¿Aquí sí que nos vale el refrán “El fin justifica los medios”?
Es posible.
De hecho, llevo dos días reflexionando sobre esto (desde que me abrieron los ojos).
Puede que esté pensando que solo se trata de una herramienta más para implementar en tus estrategias de negocio. Y así es. Es una herramienta totalmente legal y al alcance de todos.
Pero no me vale. El tabaco también es legal y soy consciente de cómo está dejando mis pulmones. Es más, cada paquetito viene con una imagen muy ilustrativa de los efectos secundarios.
Para mí, estas herramientas son igual de tóxicas.
Me explico.
Todos somos conscientes de que un spot publicitario paga por ser retransmitido. Lo mismo sucede con la publicidad en revistas, las vallas publicitarias, etc…
También en internet. En todas las SERP (Search Engine Result Page), te indican los resultados que son “patrocinados”, es decir, de pago.
Con esto solo quiero decir que no estoy crucificando estas herramientas, ni pretendo mandar a la hoguera a quienes las utilizan, pero sí estaría muy bien que nos saliese una advertencia del tipo:
“Publicación con 300 likes de los cuales 250 son comprados y 50 orgánicos”.
¿Cómo funcionan estas herramientas?
Sencillo.
Te suscribes a uno de sus planes, enlazas tu cuenta de LinkedIn y a rodar.
Según el plan que elijas tendrás una cantidad de monedas u otras. Estas monedas son las que intercambias por likes y comentarios.
En esta aplicación encontrarás varios grupos por sectores o temáticas a los que puedes acceder. No sabrás quienes son los miembros, solo la cantidad de perfiles que hay en el grupo. Te puedes unir a todos los que quieras e incluso crear nuevos.
Una vez hecho esto, solo tienes que redactar un post y acceder a la herramienta. Te preguntará cuántos likes quieres comprar. Me parto con esto: ¡hasta puedes elegir la reacción! 5 me encanta, 16 aplausos, 48 interesantes…
La aplicación dejará todas esas reacciones en nombre de la gente que está en los grupos a los que perteneces. Sin que ellos lo sepan, ojocuidao, porque esto es aleatorio y automático.
Y si lo que quieres es hacer ver que tienes muchos comentarios o gente interesada en lo que vendes, ¡no problemo! ¡Cómpralos!
Mejor aún, ¡redáctalos tú mismo!
El funcionamiento es igual. Empezarán a llegarte esos comentarios que repito, HAS REDACTADO TÚ MISMO, pero firmados por los perfiles de aquellos que están en el grupo. En este caso, también, sin que ellos reciban ninguna notificación de haberlo hecho.
¿Cómo te quedas?
Yo así
¿Cómo podemos detectar los likes y comentarios comprados?
Son indetectables.
Solo los pueden pillar las mismas personas que utilizan la herramienta.
Entre “tramposos” se reconocen. Pero tampoco te creas que es tan sencillo. Se reconocerán, probablemente, si se dan cuenta de que su like o comentario está en una publicación que ni siquiera han leído. Puede que ni sigan a esa persona.
Y qué se supone que aportan estas reacciones falsas…
Ufff…
Brilli-brilli
Autoridad
Repùtación
Profesionalidad
Solo, claro, si eres de los que te dejas llevar por las métricas de la vanidad.
Y ojocuidao, que todos podemos caer en ese saco. ¿A quién contratas? ¿A quién parece que le va bien la cosa o a un mindundi al que no lee nadie?
Este es el verdadero peligro. Porque sí, habrá muchos de estos profesionales que serán muy buenos en lo suyo, pero otros… No tanto. Hay de todo en la viña del señor.
Más allá de que te lleguen potenciales clientes cegados por las luces, esta trampa pocos beneficios tiene más. Porque ni siquiera obtienes mayor visibilidad. Piensa que esos likes y comentarios no significan que te hayan leído. De hecho, no lo han hecho. Tus impresiones no van a cambiar.
WARNING…
Si te estás planteando utilizar estas herramientas deberías saber que son un arma de doble filo.
Piensa que puedes perder mucha credibilidad ante esa audiencia que de verdad te sigue, a la que inspiras por todo lo que has conseguido con tu mensaje de “Si yo he podido llegar a esto trabajando mi contenido de forma orgánica, tú también puedes”.
Y por otro lado, también tienes que ser consciente de que un algoritmo está diciendo a quién y qué comentas. ¿Y si resulta que deja un comentario en tu nombre en una publicación que no tiene nada que ver con tus valores, con tus principios?
No me dirás que no es peligroso… Y que puedes quedar como el cul0 y no darte ni cuenta,.
Conflicto ético
Cada cual elige su camino. Pero… ¿No estamos propiciando las falsas apariencias?
Hay mogollón de gente que se frustra y se pierde en comparaciones. Es más, hay gente que pierde oportunidades por esta “competición amañada”.
Y ya no quiero ni entrar en los que utilizan el discurso de “Tú cómo vas a dar lecciones de venta, copywriting [o cualquier otra cosa], si no tienes seguidores…” ¿En serio? ¿Really? Y resulta que tú necesitas pagar pasta para vender tu programa de prospección orgánica en LinkedIn…
El chiste se cuenta solo.